Otra vez el cielo, de Ana Rosa Díaz Naranjo (Albita)

Ana Rosa Díaz Naranjo (Albita) (Las Tunas, Cuba, 1973) Poetisa, narradora y actriz. Cursó estudios de Artes Plásticas. Graduada en Teatro para niños y de títeres. Egresada del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso.

Graduada en lengua inglesa. Es la presidenta Provincial del Grupo Nacional de Mujeres Decimistas Décima al Filo. Participó en la República Bolivariana de Venezuela en Misión Cultura Corazón Adentro 2010-2012. Publicaciones suyas aparecen en revistas, boletines, periódicos. Ha publicado los libros Pasos en el borde, (Sanlope, 2003) y Profecías del Arquero, (Sanlope, 2008). Obtuvo el premio Iberoamericano Villazul, 2002, Premio Nacional Francisco Pereira 2002; Premio Nacional de epigramas Damují, 2003, Premio Regional Poesía del Sur, 2003 y 2008, Premio de dramaturgia en Debate Nacional de Talleres Literarios, 2004. Premio Portus Patris, 2002 y 2003, Premio Nacional Francisco Pereira en décima, 2002, Premio Nacional Décima al Filo, 2003, Premio Ala Décima en evento Nacional Décima al Filo, 2005. Mención en concurso Iberoamericano de la décima escrita “Cucalambé”, 2006 y 2007, Premio UNEAC, 2008 “Flores del alma”. Está incluida en las Antologías: Décima Oriental Femenina Confesiones de Cirse por la editorial de Guantánamo, Antología Rostros y versos, en El Salvador, 2008. También, en Antología de la Décima Tanática Cubana y Antología del Soneto Oral-Traumático, Tanático, Cósmico y Erótico en Cuba, por el Frente de Afirmación Hispanista, A.C. en México, 2007 y 2008, Está incluida en el 2do tomo de la Antología Esta Cárcel de aire puro, Panorama de la Décima Cubana, 2011. Es miembro de la AHS, de la UNIMA y de la UNEAC.
Sólo de la pluma de una mujer enardecida pueden salir estos poemas y “salir airosa en el combate de las palabras”, para ansiar la felicidad a pesar de los crujidos sensibles de la querella. Albita ha reverenciado ser ella misma en el yo idílico, con el término justo, hasta la más agresiva ironía. Hombres que amo, sin ustedes no podría producirse  este hecho poético, nos obligáis a tener como reclamo: Otra vez el cielo y una luna en la garganta.