La Poesía es un Arte de Luis Arocha



En la poesía de Luis, ante la imposibilidad de utilizar En la poesía de Luis, ante la imposibilidad de utilizar un idioma propio, un idioma exclusivo de los poetas apela a la imagen. Así, su poesía está realmente escrita en dos idiomas, que guardando íntimas vinculaciones el uno con el otro, son sin embargo diferentes y superpuestos. El lenguaje de los signos poéticos forma una especie de capa superior sobre el otro, reservado a una minoría de elegidos: “Hoy me siento a la orilla del mar /Tratando de dejar de pensarte /Que tu recuerdo se esfume como espuma /Que se desvanezca con la luna /Tú fuiste mi fortuna/Pero ahora eres mi maldición /La que con tan solo palabras/Fulmino mi corazón/ No entiendo como pude quererte/Si por tu culpa tuve muy mala suerte/Un sufrimiento que no se detenía/Por ti lloraba durante días”.
A todas estas, la poesía de Luis responderá a: ¿El arte por el arte? ¿La poesía por la poesía? Lo apreciamos más por el arte, en un vínculo constante con la poesía, teniendo como función social que llega a lo humano a través de lo cotidiano de las imagen; una poesía que Luis escribe no para que sea comprendida de inmediato, sino para situar al hombre en presencia de un mundo desconocido, de un misterio, de un aspecto de las cosas que para él había sido, antes del poema, irrevelable. Una poesía que garantiza y garantizará siempre la vigencia de las emociones humanas, en el espíritu de esa necesidad del misterio que desde el hombre se proyecta sobre la perspectiva de su universo interior.
Ramón Eduardo Azócar Añez