El tío Luis en bicicleta de Elisanne Zabaleta

Mirada de la infancia


Se inicia la carrera literaria de Elisanne Zabaleta, entre la poesía y el cuento. Una suerte, también,  de crónica, mural que se extiende con personajes cercano o dentro de la familia. Allí es donde pueden captar imágenes, sonidos, voces y ruidos, de aquella infancia, en alguna zona rural del oriente de Venezuela.
La poesía le viene como un compromiso, que incluso, tiene un sello político, como mirada universal. Un verso en contra de las injusticias, que condena bombardeos, invasiones y la muerte de niños en escuelas, producto del lanzamiento de misiles. Una poesía que nos convoca a la solidaridad.
Igualmente, ha trabajado el género epistolar. Allí, como en el cuento que vamos a leer, están esas vivencias de la edad de la inocencia. La casa, la madre, los consejos, las palabras que se guardan en la memoria, como único tesoro.
Ha leído, asistido a talleres literarios. Zabaleta es intensa, curiosa, persistente. La literatura es fuente de vida en sus manos, en su trabajo de todos los días. Es la búsqueda, el diálogo y la aguda observación.
El padre de Elisanne falleció cuando ella aún era una niña. Un vacío. Una sensación de pérdida, que se ve compensada con la presencia del tío Luis. Por tanto, vamos al encuentro de la poesía, la infancia de la autora.
Tana se retrata en la historia, como un personaje esencial. Ella está en esas imágenes reiteradas, que flotan en cada página. Tana y su vestido roto. Luis es la figura que salva, juega y salva la emoción.
La historia de Zabaleta tiene un punto dramático, que tal vez, no se haya borrado de la vida real: ““En ese tiempo…. Tana no sabía lo que esas palabras significaban;  Una mujer quedarse viuda con tres niñas y una por venir. A  esa corta edad  nunca se lo hubiera imaginado, jamás…”
Una de esas niñas, ¿era ella? Con razón, la poeta anda con su verso y denuncia el dolor, por el que pasan millones de niñas en el mundo.
Vamos a seguir los pasos nuevos de la escritora.

Hugo Colmenares

Caracas, martes 13 de enero, 2015