Tusitala de Olivia Villoria Quijada

Con prólogo de Mercedes Franco 





Cada narrador se narra a sí mismo en sus historias, en cuanto estas son reflejos de su vida y de sus vivencias, de lo presenciado, lo intuido y lo soñado. Aunque nunca escribamos, todos somos en potencia narradores, porque arrastramos una larga cadena de historias por narrar, reales o ficcionales, pero historias al fin.  El mayor logro de los relatos contenidos en este volumen, además de un lenguaje nítido y luminoso, es el colocar a los lectores frente a esa realidad aparentemente trivial que los rodea, y mostrarles como cada fragmento de la realidad encierra una historia digna de ser contada. Sobre todo si se hace con acierto, como lo hace Olivia Villoria Quijada, cuyas narraciones, certeras como flechas, cruzan el amplio espacio de lo real cotidiano para clavarse más allá, en la mente y el espíritu del lector, dejando una presencia imborrable. Como Tusitala, el gran contador de historias que maravilló a los nativos de Samoa, Villoria Quijada nos sorprende con cada uno de sus relatos, aparentemente ingrávidos, pero cuyo peso nos toca y nos cambia para siempre. Los suyos son personajes comunes, ninguno tiene nada de extraordinario. Sin embargo en virtud del suceso en que se ven imbuidos, y las emociones que los vapulean,  dejan de ser personas comunes y adquieren un carácter especial, se convierten en sencillos  héroes de la lluvia, de los días.   Conocemos todo de ellos, y el narrador (demiurgo al fin) los modela y  les confiere una entereza y unos colores que rayan en la teatralidad.  Pero ¿qué es la vida, qué es la realidad sino un gran teatro, por cuyo escenario entramos y salimos y nos movemos en diversas direcciones, a veces hasta sin querer? Tusitala, el narrador, lo sabe y nos lo hace saber.  Estos cuentos son espejos donde podemos vernos y sentirnos. Son ventanas abiertas hacia el alma y la psiquis del lector. En el amplio espectro de nuevos  narradores venezolanos, Olivia Villoria Quijada  asume con este libro una voz propia y definida y alcanza la madurez creativa, adquiriendo un sitial de honor  entre nuestras escritoras,  destacándose con un paso firme y seguro, que nos permite augurarle el mayor éxito literario.   

Mercedes Franco

Escritora y docente universitaria